Espejismo Azul

Fecha Enero 2020
Lugar Acapulco, Guerrero

ESPEJISMO AZUL

Vibrantes geometrías naturales y míticas criaturas marinas recorren el lujoso y contemporáneo departamento de una familia que hoy, parece compartir su vida con el mar en este ESPEJISMO AZUL.

Espejismo azul es el más reciente proyecto del equipo Pedro Ávila. Arquitectura+Diseño; el despacho tres veces ganador del Premio Nacional de Interiorismo, quien en este trabajo logra que el mar “habite”, desde los reflejos en los múltiples espejos y cristales colocados estratégicamente por las diferentes áreas del espacio.

Como un homenaje a la naturaleza a través de la estética de las formas y la geometría de los objetos, el talento de Pedro Ávila, Enid y Oswaldo Sánchez, logra reflejar poéticas metáforas con el diseño de este elegante departamento en Acapulco.

La apertura y amplitud como un must, es otra de las características que construye la personalidad de este exquisito y moderno penthouse, pensado a medida para una familia amante del diseño, y probablemente sea ya, el hogar más trendy de la perla mexicana.

En la primera planta, se encuentran cuatro habitaciones con muros de cristal, emulando lujosas vitrinas; dos con vista al mar y dos a una laguna, pero la estratégica ubicación de los elementos permite que el mar se cuele en los espejos de los tocadores, manteniéndose presente en los cuatro espacios.

El sol, la luna, y el eclipse, tienen una presencia magistralmente lograda en todo el departamento. En el caso de la planta baja, la luna en sus diferentes fases se materializa en los espejos, donde la firma logró crear un efecto de lunas multidimensionales como una romántica visión nocturna. La escultura de luz Wirering de los diseñadores Forma Fantasma para Flos, es un claro ejemplo, permitiendo la existencia de lo que parecieran ser lunas menguantes flotando en el ambiente de este cálido lugar.

Pero el elemento que logra la metáfora natural más fascinante, es el piso del pasillo con base en mármol Covelano que profundiza su existencia gracias a un espejo al fondo del espacio. La intención del despacho con estas abstractas formas, fue la de emular criaturas acuáticas que bien podrían ser dos grandes y místicos peces que se encuentran en un beso al final del espejo, o majestuosas mantarrayas dando la bienvenida al lugar.

Ya en la planta superior, nuevamente se vive otro espejismo a través de un diseño abierto y la natural continuidad de los espacios, con los que se crea la ilusión de estar navegando en un exclusivo yate. El gran tragaluz que acompaña al plafón de madera, y la pérgola de la espectacular terraza, ayudan a crear el charm en esta atmosfera de calidez y lujo marino.

La terraza precisamente, es el portal que conecta a otra dimensión sensorial, inundando la percepción del observador de las diferentes personalidades del mar según la hora del ocaso. El jacuzzi, la iluminación, los muebles que continúan con las alusiones circulares y las palmas, configuran el ritmo de este oasis que también puede ser disfrutado desde la alberca elevada colocada al interior.

Una vista maravillosa de esta alberca tiene la sala principal, diseñada bajo un concepto de yin y yang evidente en su gran tapete bicolor y sillón central. Las formas circulares continúan orgánicamente no solo en éstos, y los dos sillones individuales elaborados por Ricardo Casas; sino también en las deslumbrantes esculturas de luz Arrangements by Michael Anastassiades para Flos, que coronan este espacio, y el comedor alto en ovalo con efecto marmoleado que se eligió para hacer juego con este estilizado spot.

Como parte del sello artístico de la firma, es de destacar una peculiar ola petrificada de Héctor Alvarado, dispuesta sobre una mesa forrada de cristal cerca del centro de entretenimiento; además de una joya alemana bañada en oro, que se colocó como llave en el baño de visitas, donde resulta difícil definir las dimensiones del espacio, gracias al efecto de profundidad hábilmente logrado con los materiales.

Sin duda este cosmopolita penthouse en Acapulco fue un reto bien logrado para este trío de diseñadores, quienes crean este impactante resultado en el piso 28 de un edificio completamente habitado. Hoy, el equipo Pedro Ávila. Arquitectura+Diseño, evoluciona y se continúa proyectando como uno de los despachos con mayor influencia en México.